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sábado, 10 de noviembre de 2012

El himno de Cartagena: inspiración de orgullo, identidad y amor

El hermoso himno de la ciudad de Cartagena es fruto de la inmensa sensibilidad artísticas de dos hombres ilustres: Don Daniel Lemaitre, empresario y poeta cartagenero,  y el maestro Bolivarense Adolfo Mejía (1905 -1973), uno de los grandes músicos del país.
Estos dos amigos escribieron, el uno la letra y el otro la melodía.  Dando como resultado un himno que todo cartagenero entona con orgullo y amor.
El himno de esta ciudad es uno de los más bellos y solemnes del país. Además es el más corto. A pesar de eso, en su única estrofa y coro logran evocarnos la lucha heroica de esta ciudad, que se inmoló buscando la libertad.
Fue declarado himno oficial de la ciudad a mediados del siglo pasado.   Recordemos su letra.


Coro
"Suenen trompas en honor
de la noble e ínclita ciudad
que por patria se inmoló
en sus gestas gloriosas
de libertad" (bis)

Estrofa
"Libertad, libertad,
la fe con ardor gritó
y en un once de noviembre
fue la heroica Cartagena
quien del yugo las cadenas
cual leona fiera destrozó" (bis)


jueves, 8 de noviembre de 2012

Seminario: ¿Qué estamos contando de Cartagena? Historia, Identidad, patrimonio y cultura

Fuente: Prensa CamCom Cartagena
Este 15 de noviembre ANATO Capitulo Noroccidente en alianza con el Programa de Historia, de La Universidad de Cartagena, La Corporación de Turismo y la Cámara Comercio, tienen el gusto de invitarle al seminario ¿Qué estamos contando de Cartagena? Historia, identidad, patrimonio y cultura, un espacio que tendrá como objetivo reafirmar la identidad de la ciudad y de esta forma fortalecer el discurso al momento de dirigirnos a un turista o visitante de Cartagena.

Contará con la participación de importantes ponentes Historiadores Magíster, que están encarrilados con la nueva historia de Cartagena, que va más allá de piratas, corsarios y murallas, estos serán los encargados de darle vida a todo ese nuevo discurso que es importante de narrar. Entre ellos contaremos con la participación de la chef e investigadora Leonor Espinoza, qué hará una remembranza de los diferentes ingredientes locales que hacen parte de la comida Cartagenera.

Rescatar esa historia que hace que la ciudad reafirme su identidad, una historia que realmente es MEMORABLE, demostrando el compromiso para que el sector sea cada vez más competitivo. 

Este seminario va dirigido a todos los actores del sector del turismo guías, cocheros, agencias de viajes, sector hotelero, gastronómico, operadores y estudiantes de carreras afines a turismo. Pero también está abierto a todos los ciudadanos Cartageneros y no cartageneros que estén interesados en reafirmar la identidad de la ciudad como destino Histórico Cultural.

La actividad busca generar un engranaje entre la academia y el sector turístico, donde ambos buscan calidad y un desarrollo sostenible en el sector y que este se refleje en la sociedad. 


Programación 15 de Noviembre

Instalación 2:00 a 2:30pm

3:30pm. La ciudad amurallada y la ciudad heroica: expresiones del poder hispano y de las culturas populares. 
Jorge Sandoval Duque, Programa de Historia, Universidad de Cartagena.

4:30pm. Los museos de Cartagena: de las representaciones románticas a la generación de cohesión e identidad social caribeña incluyente (influencia Afro). 
Nancy Rocío Correa, Universidad de Cartagena.

5:30pm. El arte de contar la historia: la oralidad como expresión de la comunicación cotidiana en torno a la historia de Cartagena. 
Mg. Luis Fernando Rivera, Programa de Historia, Universidad de Cartagena
6:35pm. Las músicas populares como expresión de la cultura cartagenera. 
Jorge Nieves Oviedo, Programa de Lingüística y Literatura, Universidad de Cartagena.
6:35-7:30 pm. Alimentación, cocina y gastronomía cartagenera en varios tiempos. 
Leonor Espinoza.

Información e inscripciones:
Amalia Josefina Polanco Jacquin
Directora Ejecutiva Capítulo Noroccidente
direccionctg@anato.org
Av. San Martin No. 8-16 Piso 2 L. 217-Centro Comercial Bocagrande
TEL: 6724300 Ext. 102
Celular: 301-287 3283
Cartagena de Indias - Colombia

Así se recordaba un 11 de noviembre de finales del siglo XIX

El siguiente texto pertenece a los recuerdos del ilustre cartagenero Daniel Lemaitre Tono, quien fuera, además de empresario (Jabonería Lemaitre),  poeta, pintor y autor del himno a Cartagena. En el libro póstumo Poesías y Corralitos de Piedra se encuentran unos invaluables relatos que nos recrean la vida  cotidiana de esta ciudad de hace un siglo.  Les traemos hoy, un recuerdo suyo del 11 de noviembre de finales del siglo XIX.
11 de noviembre!
Por Daniel Lemaitre Tono (1884 -1961)

Foto: Archivo El Universal
El programa de la fiesta, tartajeado por mí en el 71° aniversario, estaba escrito en un tira de papel de color verde. Cuando acabé de leerlo me dejó viendo colorado. Ese descubrimiento me intrigo mucho.
La presentación era modesta, sin duda, pero cumplía, su cometido perfectamente porque uno podía llevarlo en el bolsillo y consultar el horario con facilidad. Hoy se llena una resma de papel con versos de sesión solemne y avisos de jabones malos y en donde lo más difícil es hallar lo que se busca.

¿Han degenerado las fiestas? No lo creo en cuanto a profusión de números  bailables, pero si en la comprensión de ellas. El homenaje a los próceres tiene la salsa muy seca. Al Te Deum (Acto solemne) no van ni cuatro gatos.
Por su aspecto entre las clases populares humildes, la diferencia es muy notable. Sin radio, ni cine, ni pick-ups, las distracciones eran tan escasas como la población. Todas las esperanzas de jolgorio se cifraban en las fiestas del 11. 
Cuando asomaba el mes de octubre comenzaba por los patios de Gimaní o San Diego los ensayos de danzas y comparsas. Las tiendas extendían ringleras de mascaras, triquitraques y cascabeles. Por las esquinas sonaba el bombo de las murgas llamando a ensayo. Se oían tiros esporádicos a la prima noche y la pólvora comenzaba  a oler. Ah! ese olor de pólvora  que a todo muchacho cartagenero, por asociación de ideas, se le convierte en un perfume delicioso!
"Los mono" del desfile de la independencia
 del 11 noviembre 2011
Los Diablitos de espejo, la Danza de la Cintas, la de los Gallinazos, los Marineros, los Negros Carabalíes y mil pandillas de Monos animaban las dormidas calles del Corralito, yendo de casa en casa para mostrar sus habilidades. Sanos divertimientos y muy ingenuos, pero no por ingenuos y sencillos menos gozados.

Mi madre! El día en que pude hacer parte en una pandilla de monos no me cambiaba por nadie! Solo una secreta envidia me corroía cuando contemplaba a un mono grande con diez docenas de cascabeles.

Los monos teníamos derecho a robar platanitos en los ventorrillos y la maniobra la ejecutábamos con el rabo. Ese apéndice de cabuya era la parte más divertida e importante del disfraz. Cuando nos encontrábamos dos bandos, comenzábamos por mostrarnos los dientes, pero la cosa terminaba siempre en reconocimiento amistoso cuando tendíamos por delante los rabos y los poníamos a hacer eses de simpatía. Luego seguíamos  todos juntos haciendo los mismos gatuperios y cabriolas. Magnífico ejemplo para los políticos “cruzados” del momento actual.

A mí me habían prohibido tomar agua sofocado no fuere a volverme lazarino*. Pero un mono viejo, Inocencio pineda, me dio:
-No seas tonto, mira, y saco en la punta de la lengua un trozo de azufre en canuto; esto lo suelta el Diablo que es muy caliente y lo venden en las boticas. Toma, chupa un pedacito.
Para que fue eso!  Me sentía invulnerable. Al llegar a cualquier casa mostraba mi sofocación y me arrimaba a la tinaja para que me dieran precisamente: No seas bárbaro!  No tomes agua así sofocado.

Que va
les contestaba yo, sacando la lengua, miren:
No sabían que tenia azufre!
Esa tarde llegué casi hidrópico** a mi casa. 

Referencia Bibliográfica
Lemaitre, D (1983) Poesías y Corralitos de Piedra. Bogotá:1983.

*Lazarino: Adjetivo de leproso
**Hidrópico: Que padece de hidropesía. Trastorno de retención de líquidos.

sábado, 3 de noviembre de 2012

La identidad Getsemanisense, más allá de un título de propiedad.


En las nuevas dinámicas urbanas, donde hasta la identidad es una mercancía con precio, ser Getsemanisese, por ejemplo, está limitado a tener una propiedad dentro del barrio. En esta época , cuando dices, "yo soy Getsemanisense"  te preguntan, ¿Tienes casa allá?... Cómo si éste no hubiese sido históricamente un arrabal, lleno de grandes casas, callejones y pasajes (igual de viejas y no tan lindas) donde decenas de familias vivían. Getsemaní, el espacio habitado, nos pertenece a muchos, aunque no tengamos un título de propiedad que lo avale.

Hace 58 años Daniel Lemaitre, quien contrato en su fábrica a cientos (290)* de mujeres y hombres del barrio, se solidarizó ante la situación de no propietarios de sus obreros y les donó la tierra del actual barrio Daniel Lemaitre; sin embargo, no fue una solución para todos. Este siguió siendo además, el foco histórico de recepción de "los sin nada", de los que llegaban un día a probar fortuna a Cartagena y se quedaban a establecer una familia. Getsemaní ha sido entonces un barrio con población radicada No propietaria, además de una significativa población flotante.

Ser getsemanisense es más que un papel, es sentir identidad con un territorio donde se creció, se luchó y se amó. Es tener además una simbolización interpretativa del mundo tejida con particularidades complejas.  Es haber vivido, por ejemplo, en una visión "céntrica" de la ciudad, donde pasar más allá de Bazurto era ir demasiado lejos (no digo que esté bien), era haber aprendido a patinar y montar bicicleta en el parque Centenario, haber salido a caminar con el primer novio (a) a la Plaza, haber peleado con los de San Diego, haber sentido orgullo por los buenos beisbolistas que teníamos, o haberse emocionado con los partidos de basquetbol de nivel profesional que habían en el parque; es haber compartido con locos, gamines, prostitutas y bandidos como otros seres humanos...

Eso es divertido, el getesemanisense, por ejemplo, se conoce a los "locos" por su nombre, los saluda, y les hacen una broma; Los habitantes de los otros barrios, más normales, los evaden, los desconocen, los ignoran o les temen. El Getsemanisense no, porque creció en un arrabal, en medio de bares, hoteles, callejones, parqueadero de carretas.  Por eso vemos como conversa con los carritilleros como un viejo amigo, o  con el vendedor de pan, con el tintero, con el lotero...Y vemos como a todos les “mama gallo”.

Hoy por hoy, cuando la tierra con mayor crecimiento inmobiliario del país está en este barrio, ser Getsemanisense se mide con un objeto físico o con el acto presente de habitar allí (sin historia), como si la identidad colectiva no fuera la nos viene por haber compartido un espacio común, un territorio;
caracterizada por estar en constante construcción y reconstrucción, un proceso no terminado, en permanente modificación (Taylor)
Por eso, comparando con las pocas decenas de familia que quedan en el barrio, somos miles los que cantamos con todo el sentimiento y a viva voz: “Estoy orgulloso, de ser Getsemanisense” (aunque no tenga el papel para probarlo). La ciudad está en deuda con preservar un patrimonio en vía de extinción.

Por: Jazmín Piedrahita
Directora Karamairi
Fuente:
*Lemaitre, M.C (2001), Getsemaní, El último ícono donde desembocan los vientos” Cartagena: Ed. Lealon


jueves, 11 de octubre de 2012

520 años después, ¿Qué se hicieron las riquezas de la conquista?

La distribución de funciones entre el caballo y el jinete

Tomado del libro Las venas abiertas de América Latina, Eduardo Galeano

El saqueo de América Latina y la teoría de la acumulación originaria

Se lee en el primer tomo de El Capital "El descubrimiento de los yacimientos de oro y plata de América, la cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento de la población aborigen, el comienzo de la conquista y el saqueo de las Indias Orientales, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos negros: son todos hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista. Estos procesos idílicos representan otros tantos factores fundamentales en el movimiento de la acumulación originaria".

El saqueo, interno y externo, fue el medio más importante para la acumulación primitiva de capitales que, desde la Edad Media, hizo posible la aparición de una nueva etapa histórica en la evolución económica mundial. A medida que se extendía la economía monetaria, el intercambio desigual iba abarcando cada vez más capas sociales y más regiones del planeta. Ernest Mandel ha sumado el valor del oro y la plata arrancados de América hasta 1660, el botín extraído de Indonesia por la Compañía Holandesa de las Indias Orientales desde 1650 hasta 1780, las ganancias del capital francés en la trata de esclavos durante el siglo XVIII, las entradas obtenidas por el trabajo esclavo en las Antillas británicas y el saqueo inglés de la India durante medio siglo: el resultado supera el valor de todo el capital invertido en todas las industrias europeas hacia 1800. Mandel hace notar que esta gigantesca masa de capitales creó un ambiente favorable a las inversiones en Europa, estimuló el "espíritu de empresa" y financió directamente el establecimiento de manufacuras que dieron un gran impulso a la revolución industrial. Pero, al mismo tiempo, la formidable concentración internacional en beneficio de Europa impidió, en las regiones saqueadas, el salto a la acumulación de capital industrial. "La doble tragedia de los países en desarrollo consiste en que no sólo fueron víctimas de ese proceso de concentración internacional, sino que posteriormente han debido tratar de compensar su atraso industrial, es decir, realizar la acumulación originaria de capital industrial, en un mundo que está inundado con los artículos manufacturados por una industria ya madura, la occidental."
Dibujo de Buque negrero capturado en costas de Africa con 140 esclavos
Las colonias americanas habían sido descubiertas, conquistadas y colonizadas dentro del proceso de la expansión del capital comercial. Europa tendía sus brazos para alcanzar el mundo entero. Ni España ni Portugal recibieron los beneficios del arrollador avance del mercantilismo capitalista, aunque fueron sus colonias las que, en medida sustancial, proporcionaron el oro y la plata que nutrieron esa expansión. Como hemos visto, si bien los metales preciosos de América alumbraron la engañosa fortuna de una nobleza española que vivía su Edad Media tardíamente y a contramano de la historia, simultáneamente sellaron la ruina de España en los siglos por venir. Fueron otras las comarcas de Europa que pudieron incubar el capitalismo moderno valiéndose, en gran parte, de la expropiación de los pueblos primitivos de América. A la rapiña de los tesoros acumulados sucedió la explotación sistemática, en los socavones y en los yacimientos, del trabajo forzado de los indígenas y de los negros esclavos arrancados de África por los traficantes.

Europa necesitaba oro y plata. Los medios de pago de circulación se multiplicaban sin cesar y era preciso alimentar los movimientos del capitalismo a la hora del parto: los burgueses se apoderaban de las ciudades y fundaban bancos, producían e intercambiaban mercancías, conquistaban mercados nuevos. Oro, plata, azúcar: la economía colonial, más abastecedora que consumidora, se estructuró en función de las necesidades del mercado europeo, y a su servicio. El valor de las exportaciones latinoamericanas de metales preciosos fue, durante prolongados periodos del siglo XVI, cuatro veces mayor que el valor de las importaciones, compuestas sobre todo por esclavos, sal, vino y aceite, armas, paños y artículos de lujo. Los recursos fluían para que los acumularan las naciones europeas emergentes. Ésta era la misión fundamental que habían traído los pioneros, aunque además aplicaran el Evangelio, casi tan frecuentemente como el látigo, a los indios agonizantes. La estructura económica de las colonias ibéricas nació subordinada al mercado externo y, en consecuencia, centralizada en torno del sector exportador, que concentraba la renta y el poder.
A lo largo del proceso, desde la etapa de los metales al posterior suministro de alimentos, cada región se identificó con lo que produjo, y produjo lo que de ella se esperaba en Europa: cada producto, cargado en las bodegas de los galeones que surcaban el océano, se convirtió en una vocación y en un destino. La división internacional del trabajo, tal como fue surgiendo junto con el capitalismo, se parecía más bien a la distribución de funciones entre un jinete y un caballo, como dice Paul Baran. Los mercados del mundo colonial crecieron como meros apéndices del mercado interno del capitalismo que irrumpía.
Celso Furtado advierte que los señores feudales europeos obtenían un excedente económico de la población por ellos dominada, y lo utilizaban, de una forma u otra, en sus mismas regiones, en tanto que el objetivo principal de los españoles que recibieron del rey minas, tierras e indígenas en América, consistía en sustraer un excedente para transferirlo a Europa. Esta observación contribuye a aclarar el fin último que tuvo, desde su implantación, la economía colonial americana; aunque, formalmente mostrara algunos rasgos feudales, actuaba al servicio del capitalismo naciente en otras comarcas. Al fin y al cabo, tampoco en nuestro tiempo la existencia de los centros ricos del capitalismo puede explicarse sin la existencia de las periferias pobres y sometidas: unos y otros integran el mismo sistema.

Pero no todo el excedente se evadía hacia Europa. La economía colonial también financiaba el despilfarro de los mercaderes, los dueños de las minas y los grandes propietarios de tierras, quienes se repartían el usufructo de la mano de obra indígena y negra bajo la mirada celosa y omnipotente de la Corona y su principal asociada, la Iglesia. El poder estaba concentrado en pocas manos, que enviaban a Europa metales y alimentos, y de Europa recibían los artículos suntuarios a cuyo disfrute consagraban sus fortunas crecientes. No tenían, las clases dominantes, el menor interés en diversificar las economías internas ni en elevar los niveles técnicos y culturales de la población: era otra su función dentro del engranaje internacional para el que actuaban, y la inmensa miseria popular, tan lucrativa desde el punto de vista de los intereses reinantes, impedía el desarrollo de un mercado interno de consumo.
Una economista francesa sostiene que la peor herencia colonial de América Latina, que explica su considerable atraso actual, es la falta de capitales. Sin embargo, toda la información histórica muestra que la economía colonial produjo, en el pasado, una enorme riqueza a las clases asociadas, dentro de la región, al sistema colonialista de dominio. La cuantiosa mano de obra disponible, que era gratuita o prácticamente gratuita, y la gran demanda europea por los productos americanos hicieron posible, dice Sergio Bagú "una precoz y cuantiosa acumulación de capitales en las colonias ibéricas. El núcleo de beneficiarios, lejos de irse ampliando, fue reduciéndose en proporción a la masa de población, como se desprende del hecho cierto de que el número de europeos y criollos desocupados aumentara sin cesar". El capital que restaba en América, una vez deducida la parte del león que se volcaba al proceso de acumulación primitiva del capitalismo europeo, no generaba, en estas tierras, un proceso análogo al de Europa, para echar las bases del desarrollo industrial, sino que se desviaba a la construcción de grandes palacios y templos ostentosos, a la compra de joyas y ropas y muebles de lujo, al mantenimiento de servidumbres numerosas y al despilfarro de las fiestas. En buena medida, también, ese excedente quedaba inmovilizado en la compra de nuevas tierras o continuaba girando en las actividades especulativas y comerciales.
En el ocaso de la era colonial, encontrará Humboldt en México "una enorme masa de capitales amontonados en manos de los propietarios de minas, o en las de negociantes que se han retirado del comercio." No menos de la mitad de la propiedad raíz y del capital total de México pertenecía, según su testimonio, a la Iglesia, que además controlaba buena parte de las tierras restantes mediante hipotecas. Los mineros mexicanos invertían sus excedentes en la compra de latifundios y en los empréstitos en hipoteca, al igual que los exportadores de Veracruz y Acapulco; la jerarquía clerical extendía sus bienes en la misma dirección. Las residencias capaces de convertir al plebeyo en un príncipe y los templos despampanantes nacían como los hongos después de la lluvia.

En el Perú, a mediados del siglo XVII, grandes capitales procedentes de los encomenderos, mineros, inquisidores y funcionarios de la administración imperial se volcaban al comercio. Las fortunas nacidas en Venezuela del cultivo del cacao, iniciado a fines del siglo XVI, látigo en mano, a costa de legiones de esclavos negros, se invertían "en nuevas plantaciones y otros cultivos comerciales, así como en minas, bienes raíces urbanos, esclavos y hatos de ganado".

La muerte del cartógrafo de la reina Isabel

Juan de la cosa cae en manos de los guerreros Yurbacos

Por Eduardo Lemaitre (Escrito en 1992, a los 500 años de la conquista, para la columna de El Tiempo)

Voy con frecuencia a Turbaco, antaño pueblo de indios flecheros y valientes, y hoy un pacífico y populoso barrio de Cartagena; y allí, en la plaza, veo la tarja de piedra rubia, con preciosos alto-relieves, que el municipio de Santoña, en España, patria nativa de Juan de la Cosa, obsequió a esa población hace unos 30 años, a manera de piedra sepulcral para el famoso personaje. Porque Juan de la Cosa murió en Turbaco, a manos de los indios, en 1509. Pero quién era Juan de la Cosa, y qué tiene que ver con este año jubilar del Descubrimiento? Pocos lo saben, pero puede decirse en breves palabras: Juan de la Cosa era el dueño de la carabela Santa María, donde vino como segundo de Cristóbal Colón, en el primer viaje descubridor; y años después, en 1500, elaboró el primer mapa conocido del Nuevo Mundo, donde ya figuraba Cartagena, o por lo menos su bahía, y unas montañas blancas , que eran sin duda, la Sierra Nevada de Santa Marta. Merece, pues, este personaje, por lo menos, aquel recuerdo.

Colón conoció a Juan de la Cosa en 1488 cuando fue huésped del poderoso duque de Medinacelli en el Puerto de Santa María, donde a la sazón residía este último, y es posible que, desde entonces, viendo al duque decidido a financiar el proyecto colombino, estuviera dispuesto a participar en la empresa. Así, cuando años después llegó la hora de organizar la expedición, de la Cosa no dudó en poner al servicio de Colón una nave de su propiedad, llamada La Gallega a la cual se le cambió el nombre por el de Santa María ; y como era la más grande de las tres, Colón la escogió como su nave capitana. Y como si fuera poco, el hombre se vino con éste en calidad de Contramaestre, o sea, como su segundo a bordo. Convengamos en que fue un gesto hazañoso, y en que quien así arriesgaba vida y hacienda al mismo tiempo, merece, junto con Martín Alonso Pinzón, el otro gran compañero en la aventura de Colón, compartir en buena parte la gloria de éste.

Y se descubrió el Nuevo Mundo, y, al regreso, en la noche de Navidad de 1492, la carabela Santa María naufragó en las costas norteñas de La Española (Santo Domingo); pero a Juan de la Cosa no le importó mucho por lo visto, porque al año siguiente se vino otra vez con Colón en su segundo viaje, y, no contento con ello, regresó varias veces más al Nuevo Mundo: en 1499 con Ojeda y Américo Vespucio, con los cuales excursionó hasta el Amazonas y luego por la costa de Tierra Firme hasta tocar lo que es hoy Colombia, en la península de La Guajira; y en 1500 vino con Bastidas, en cuyo viaje llegó hasta Panamá, y, de pasada, descubrieron cierta bahía, que al principio creyeron que era un golfo, y luego resultó ser la que después se llamó de Cartagena; en 1504 regresó como Alguacil Mayor para vigilar los posibles movimientos de los portugueses en el Caribe; y por último, vino como lugarteniente de Alonso de Ojeda, en la desastrosa entrada que éste organizó por nuestro territorio, partiendo de la bahía de Cartagena. Y aquí encontró la muerte.

 
El cronista Mayor Oviedo, refiere que en esa ocasión Ojeda saltó a tierra con lo más y mejor de la gente que llevaba, e con él su teniente Johan de la Cosa, todos a punto de guerra , e iniciaron una ofensiva violenta, en la que incendiaron y saquearon varios pueblos, después de lo cual los christianos (como se llamaban a sí mismos estas aves de presa) y como quiera que el sol era muy grande, se desarmaron y colgaron su hamaca en los mismos bohíos de los indios Yurbacos, tan seguros como si ninguna guerra tuvieran . Y este fue el momento en que los indios Yurbacos (que tampoco eran unos angelitos como nos los pinta el padre Las Casas, sino gente inferiormente armada, porque no tenían caballos, ni pólvora, ni perros, sino unos que no ladraban, según cuenta el mismo Oviedo) animosamente volvieron sobre el pueblo e con un súbito asalto e grita, dieron sobre los christianos e mataron e hirieron hasta cientos de ellos, e cobraron todo el despojo: allí murió Johan de la Cosa . Fray Pedro Simón añade que De la Cosa vio caer muertos a sus compañeros, mientras que a él le iba prendiendo la muerte por la yerba de más de veinte flechas que le tenían como un erizo .

Publicación: eltiempo.com
Sección: Editorial - opinión
Fecha de publicación: 9 de junio de 1992
Autor: EDUARDO LEMAITRE

viernes, 16 de diciembre de 2011

Homenaje a Cecilia Porras, a 40 años de su partida

Los días 17, 18 y 19 de diciembre la Alcaldía de Cartagena, el Ipcc, el Museo de arte Moderno y la Universidad Tecnológica de Bolívar rinden homenaje a la vida y obra de la artista cartagenera

El rescate de la memoria

La directora del Ipcc, Irina Junieles, Invita a conocer la vida y obra de la artista cartagenera, y afirma que: "Cartagena debe sentirse orgullosa del papel que ha desempeñado en todas las artes, durante los últimos 100 años. Figuras que nacieron o se formaron en la ciudad, como García Marquez, Obregon, Grau, Rojas Herazo, Espinosa, entre otros, dan cuenta de una ciudad vital que llevo a Colombia a la modernidad.

La mujer más importante de este grupo de artistas e intelectuales, es Cecilia Porras, una cartagenera que murio hace 40 años (un 19 de diciembre), después de haber entregado una obra maravillosa llena de luz y color, una pieza audiovisual, y decenas de ilustraciones.

Cecilia transgredió las reglas que limitaban los derechos y libertades de las mujeres de su época. Amaba disfrazarse, los sombreros, y sorprender con puestas en escena de si misma. Fue la unica mujer que hizo parte activa del que Jorge Garcia Usta llama El Grupo Cartagena, y del grupo La Cueva de Barranquilla".

La Alcaldesa de Cartagena Judith Pinedo, crea la orden al Merito artístico que llevará el nombre de la Cecilia Porras.
Tras reconocer "Que la vida y la obra de Cecilia Porras, debe resaltarse en la memoria colectiva de la ciudadanía cartagenera, por su trayectoria artística, su posición de vanguardia frente a los derechos y libertades de su género, y su amor entrañable a esta ciudad".
Y recordar que "esta hizo parte de una generación de creadores que irrumpió en el arte
colombiano a mediados del siglo XX, destacándose como creadora en la pintura, el
diseño gráfico, la ilustración y la realización audiovisual". La alcaldía crea 'la orden artística Cecilia Porras' dirigida a exaltar la labor en la ciudad de mujeres cartageneras que hayan realizado aportes importantes al campo de las artes, a lo largo de su trayectoria vital.

Programación


17 al 20 de diciembre de 2011 
Grafiteros de la ciudad evocan a Cecilia Porras
Grupo Proyecto 73
Lugar: Marginal de San Lazaro (CDA )
Hora: Todo el dia

18 de diciembre de 2011

Conferencia: Cecilia Porras, un hito de ruptura en la modernidad artística en Cartagena.
Isabel Cristina Ramirez
Lugar: Plaza de la Proclamación
Hora: 5:30 p.m.

19 de diciembre de 2011
Develación de placa conmemorativa a las mujeres que dieron su vida por la independencia
Entrega de la orden al merito artístico Cecilia Porras
Lugar: Camellón de los Martires
Hora: 8:00 a.m.

19 de diciembre de 2011
Conferencia: En busca de Cecilia Porras
Alberto Abello Vives
Lugar: Explana del Castillo de San Felipe
Hora: 5:30 p.m.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Alcaldesas de Cartagena y Cádiz (España) conmemoran la constitución de 1812

Día: Jueves 1 de Diciembre
Lugar: Palacio de la Inquisición (Museo Histórico)
Hora: 10am
Entrada libre

Fuente: Prensa Ipcc.

Un encuentro que busca conmemorar la Constitución Española de 1812, y la constitución de Cartagena de Indias expedida ese mismo año, se realizará este jueves desde las 10 de la mañana en el Palacio de la Inquisición.

El evento se realiza en el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia de Cartagena, y contará con la presencia de la alcaldesa mayor de Cartagena, Judith Pinedo Flórez; y la Alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez Saiz, quien realizará la entrega oficial de la edición doble de las constituciones de ambas ciudades, expedidas en el año de 1812.

“Cádiz y Cartagena son ciudades hermanas y lo son desde hace más de 200 años porque tienen una historia común. Gaditanos vinieron a Cartagena durante muchísimas decenas de años y contribuyeron a hacer la ciudad fuerte que fuimos durante el primer período de la nueva granada”, expresó la directora del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), Irina Junieles Acosta.
Durante el encuentro el magistrado del Consejo de Estado Colombiano, William Zambrano Cetina, tendrá una conferencia donde expondrá la importancia que tuvo Cartagena en el desarrollo de la historia de España.

“Lo que se busca con este tipo de actos es reforzar las relaciones entre las dos ciudades y lo hacemos a partir de un momento especial que las une, la expedición de la constitución de Cádiz de 1812 y la constitución de Cartagena de Indias de 1812, significa que hay unos lazos comunes que unieron a estas ciudades también hace 200 años”. Agregó Junieles Acosta.

También se presentará un video de la muestra fotográfica “Interiores robados”, realizada por fotógrafos españoles, en la que se exhiben de una manera artística los interiores de iglesias, palacios, patios y conventos de Cartagena.

TEÓFILA MARTÍNEZ SAIZ
Es la alcaldesa de Cádiz desde 1995. Nació en la ciudad española de Santander (Cantabria). En 1989 fue elegida diputada al Congreso por la provincia de Cádiz, por el Partido Popular (PP).

En junio de 1993 y en marzo de 1996 fue reelegida diputada al Congreso.

Fue portavoz del PP en la Comisión de Obras Públicas del Congreso de los Diputados y Coordinadora de Comisiones del Grupo Popular en el Congreso.

martes, 29 de noviembre de 2011

Presentación de las constituciones de Cádiz y Cartagena 1812


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Presentan colección de libros sobre el Bicentenario de la Independencia de Cartagena

Fuete: Ipcc.
La historia de la Cartagena de hace 200 años fue recopilada en 10 tomos que a partir de esta semana podrán encontrarse en colegios, bibliotecas y está conformada por una seria de volúmenes que, en su mayoría, son de finales del siglo XIX y principios del XX.



El lanzamiento estuvo a cargo de la alcaldesa Judith Pinedo Flórez, quien destacó que es una colección que “nos va a permitir tener a nuestro alcance libros de los que sólo teníamos referencia por historiadores, porque no teníamos acceso”.

“Hace algunos meses empezamos a preguntar a historiadores y académicos, qué libros no podían faltar en una reedición para la Independencia y esto es fruto de ese esfuerzo colectivo. La colección que se presenta hoy es una colección no debe faltar en colegios, en bibliotecas, en los análisis que se hagan sobre la ciudad”, afirmó Pinedo Flórez.

Según la directora del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), Irina Junieles Acosta, los libros compilados en esta colección son definitivos para comprender la verdad de la Independencia de Cartagena y para animar a nuevos investigadores a seguir “esculcando” esa historia.

“Muchos sufrimos durante muchísimos años por no tener acceso a esos libros, que eran fuente para poder desarrollar ensayos y trabajos de investigación. Hoy por fin es la gran oportunidad de tener por primera vez una colección que permite tener información clave de la independencia de la ciudad”, manifestó Junieles.

Por su parte, el historiador cartagenero Alfonso Múnera, director del Instituto Internacional de Estudios del Caribe, explica que varios libros de esta colección tenían que ser leídos por fotocopias porque ni siquiera existían en las bibliotecas.

“Estaban sólo en la memoria de los viejos cartageneros y para nosotros era tan difícil de conseguir. Muchos textos de los que se van a poder leer han tenido que ser transcritos porque no tenían una buena edición”, indicó.

La Institución Educativa José de la Vega será una de las primeras donde llegará la colección.

Para Dayana Mendoza, estudiante de esta Institución, la colección que se presentó es un gran regalo que se le deja a la ciudad.

“Nos implica el gran conocimiento acerca del Bicentenario. Esto nos deja la enseñanza de saber lo propio y la historia del cartagenero de hace 200 años”, resaltó.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Reflexiones sobre el bicentenario de Cartagena de Indias

SEMINARIO: “EN EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DE CARTAGENA DE INDIAS: REFLEXIONES SOBRE SU HISTORIA”
Instituto Internacional de Estudios del Caribe

Cartagena de Indias, 15 al 17 de noviembre de 2011
Entrada libre previa inscripción

Fuente: IPCC. Más de 20 académicos nacionales e internacionales que han investigado acerca del período histórico de la Independencia de Cartagena se darán cita en la ciudad, entre el 15 y el 17 de noviembre, para reflexionar en el Seminario Internacional “Bicentenario de la Independencia de Cartagena: Reflexiones sobre su historia”.
Este evento, organizado por el Instituto de Estudios del Caribe de la Universidad de Cartagena, y la Alcaldía Mayor de Cartagena de Indias, a través del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), tendrá lugar en el Teatro Adolfo Mejía, a partir de las 9 de la mañana de este martes. La dirección general está a cargo del historiador cartagenero Alfonso Munera.
La entrada al seminario es completamente libre y las inscripciones se harán en el Teatro Adolfo Mejía, desde las 8 de la mañana de este martes 15 de noviembre de 2011. En el marco de la primera jornada se presentará la colección de libros Biblioteca Bicentenario.



PROGRAMACIÓN
MARTES 15 DE NOVIEMBRE
Teatro Adolfo Mejía
MAÑANA
8:00 – 9:00 am

9:00–10:00 am


Inscripciones Gratuitas

INSTALACIÓN

Dra. Judith Pinedo Flórez.  
Dr. Germán Sierra Anaya. 
Dra. Irina Junieles. 
10:00–11:00am
CONFERENCIAS INAUGURALES

Gustavo Bell Lemus.  La independencia de Cartagena en el torbellino de los tiempos.
Embajador de Colombia en Cuba
Alfonso Múnera. La independencia de Cartagena: un asunto de actualidad.
Director del Seminario. Universidad de Cartagena
11:00 – 12:00
Presentación de la Biblioteca Bicentenario de la Independencia de Cartagena de Indias

TARDE
Teatro Adolfo Mejía

MESA:  1


2:00– 4:30 pm
Adelaida Sourdis. Manuel Rodríguez Torices y la República de Cartagena.
Pontificia Universidad Javeriana
Jairo Gutiérrez. Prensa revolucionaria de aquí y de allá: el semanario patriótico de Cádiz y el argos americano de  Cartagena.
Universidad Industrial de Santander
Moisés Álvarez. Los otros mártires de Cartagena
Museo Histórico de Cartagena




4:45 – 6:30 pm
Adolfo Meisel Roca.  La economía de Cartagena en la Independencia
Banco de la República
Allan Kuethe. La Armada, Cabo San Vicente y el ejército de Colombia en Vísperas de la Independencia.
Texas Tech University


MIERCOLES 16 DE NOVIEMBRE
Teatro Adolfo Mejía
MAÑANA

MESA 2


8:00– 10:00 am
Armando Martínez. De etíopes a pardos y de pardos a ciudadanos: cambios estatutarios en el arrabal de Getsemaní y revolución en Cartagena de Indias.
Universidad Industrial de Santander
 Jorge Conde Calderón. Los xefes de los pardos: la consolidación de un sector social intermedio durante la independencia de Cartagena de Indias.
Universidad del Atlántico





10:15– 12:15 m
Aline Helg. El papel de José Prudencio Padilla en la independencia y posindependencia de Cartagena y el Caribe colombiano
Universidad de Ginebra
Marixa Lasso. Los grupos afrodescendientes y la independencia: un nuevo paradigma historiográfico.
Case Western Reserve University
Teatro Adolfo Mejía
TARDE

MESA 3


2: 00 – 4:00 pm
Isabel Cristina Bermúdez. Símbolos y discursos que unifican las independencias
Universidad del Valle
Raúl Román Romero. 11 de noviembre de 1811: Fracasos en la construcción de una memoria nacional de la independencia de Colombia.
Universidad Nacional de Colombia





4:15 – 6:15 pm
Alonso Valencia. Los sectores populares en la independencia del Valle del Cauca
Universidad del Valle
Javier Ortiz. Expuestos a los vicios de la calle: negros y mulatos en Cartagena de Indias en la segunda mitad del siglo XVIII.
Colegio de México
JUEVES 17 DE NOVIEMBRE
Paraninfo Universidad de Cartagena
MAÑANA


MESA:  1




Jairo Gutiérrez. Prensa revolucionaria de aquí y de allá: el semanario patriótico de Cádiz y el argos americano de  Cartagena.
Universidad Industrial de Santander
Moisés Álvarez. Los otros mártires de Cartagena
Museo Histórico de Cartagena





Adolfo Meisel Roca.  La economía de Cartagena en la Independencia
Banco de la República
Allan KuetheLa Armada, Cabo San Vicente y el ejército de Colombia en Vísperas de la Independencia.
Texas Tech University


MESA 4



Juan Ortíz Escamilla. La crisis, la guerra civil y la independencia mexicana.
Universidad de Veracruz
Alfredo Castillero. Panamá y Cartagena en los años de independencia, 1808-1821.
Universidad de Panamá





Silvio Torres-Saillant. La utopía frustrada: las grandes potencias en la independencia dominicana.
Syracuse University



CONCLUSIONES

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